Publicado el 01/05/2014
¿Algún dulce más típico que este que cocinamos hoy? Hoy vamos a embarcarnos en la creación de un postre tradicional español que es tan sorprendente como delicioso: la leche frita. Este postre, con sus raíces profundamente arraigadas en la gastronomía española, es una joya culinaria que ha deleitado a generaciones con su textura cremosa por dentro y su exterior dorado y crujiente.
La leche frita es una auténtica maravilla de la repostería. A primera vista, puede parecer un concepto inusual, pero una vez que pruebas este manjar, entenderás por qué es tan apreciado. El contraste entre el exterior crujiente y el interior suave y cremoso es lo que hace que la leche frita sea tan irresistible.
Este postre es perfecto para cualquier ocasión, ya sea como un final dulce a una comida festiva, una sorpresa especial para los invitados, o simplemente para disfrutar en una tarde tranquilar. La leche frita no solo es deliciosa, sino que también tiene un aire de nostalgia que transporta a muchos a los recuerdos de la infancia y las cocinas de las abuelas, donde se preparaban estos dulces con cariño y dedicación.
Además de su sabor incomparable, la leche frita es un postre muy versátil. Puedes servirla sola, espolvoreada con azúcar y canela o acompañada de una salsa de frutas, miel o incluso helado, para añadir un toque moderno a esta delicia tradicional.
¡Vamos a cocinar y a deleitarnos con esta exquisita creación que seguramente se convertirá en una de tus recetas favoritas!
Ingredientes para la mejor leche frita:
- ½ litro de Leche
- 100 gr. de azúcar
- 20 gr. harina de maíz
- 20 gr. harina de trigo
- Cáscara de Limón
- Canela en rama
- 1 huevo para rebozar
- Aceite de Girasol Masiasol La Masía para freír
- Azúcar y canela en polvo para rebozar

